miércoles, 24 de septiembre de 2014

Cine sonoro

Cine sonoro sin banda de diálogos


Ante todo, es preciso señalar la diferencia que existe entre cine sonoro y cine hablado. El segundo concepto es una variante del primero, y consiste en la sustitución de los diálogos que anteriormente venían escritos en rótulos intercalados en la acción del film, por su expresión verbal. Por el contrario, una película no es muda porque los actores no hablen; solamente será muda cuando éstos reciten diálogos inaudibles, que, por ser necesarios para comprender el desarrollo del argumento, deben ser escritos en rótulos o subtítulos. Obras como el film japonés La isla desnuda(Kaneto Shindo, 1960) no son mudas, sino que son películas sin diálogo.

El sonoro es un concepto más general. En un sentido amplio, la casi totalidad del cine había sido sonoro. Tengamos en cuenta que las proyecciones iban generalmente acompañadas por interpretaciones musicales. Y si no encontramos diferencias apreciables (en cuanto al cine se refiere) entre una interpretación de piano en directo y el sonido mecánico de una pianola accionada por la manivela que arrastra la cinta perforada (componente sonoro del cine silencioso), tampoco podemos encontrar diferencias sustanciales entre el funcionamiento de esa pianola y el reproductor de grabaciones en disco o banda óptica (componente sonoro del cine sonoro).
Admitamos, por lo tanto, que diferenciar entre aquel silencioso y este sonoro reducido a una banda musical grabada, es una decisión puramente convencional. Desde el punto de vista del realizador o del espectador, la forma narrativa del film no se ve alterada y el calificativo diferenciador de «sonoro» se fundamenta exclusivamente en el hecho de reproducirlo por medio de un artefacto que funciona con energía eléctrica. Destaquemos, no obstante, la importancia que tuvo en su momento la utilización de este irrelevante truco técnico, que pudo haber pasado desapercibido de no ser por la campaña publicitaria que acompañó la difusión del mismo. Además, teniendo en cuenta la deficiente calidad de reproducción sonora de aquellos equipos, el que vinieran a sustituir a las habituales interpretaciones en directo de las mismas partituras, no supuso una mejora, sino, más bien, un importante retroceso.

Las siguientes fases en la evolución del sonoro trajeron consigo la incorporación de efectos (pasos, ruidos de tren, de automóvil, cañonazos, etc....), de música cantada por el mismo intérprete que aparecía en imagen y, además, la sensación de sincronía. Pero tengamos en cuenta que antes de filmar las canciones se tomaba el registro sonoro correspondiente, y el trabajo de sincronización se realizaba a la inversa, de un modo semejante a las actuaciones de TV con play back. Así pues, desde el comienzo del llamado cine sonoro (imagen con sonido acoplado), encontramos el procedimiento inverso camuflado dentro de la misma actividad: canciones (sonido previo) con imágenes postsincronizadas, en parte a la hora de rodar y, finalmente, en montaje. Al ponerse en práctica este método -el cual sigue vigente, tanto en el cine musical como en el videoclip-, el elemento de nueva incorporación pasa a ser básico a todos los efectos, con lo que la supremacía indiscutible de la imagen sobre la banda sonora -orden jerárquico establecido por los principales teóricos del audiovisual- queda frecuentemente en entredicho, y no sólo en el caso eventual de aplicación incorrecta de la norma, sino a causa de las propias limitaciones del medio.

El cine mudo

El cine mudo

El cine mudo es el arte escénico que consiste exclusivamente en imágenes y movimientos, pero carece de sonido, excepto el de la música instrumental, interpretada por algún pianista. Esta forma de cinematografía se ganó el gusto del público y persistió hasta finales de 1920, época en que decae el periodo silente y se inicia la era dialogada.
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ELEMENTOS DEL CINE MUDO



1- Los títulos impresos: El cine mudo no contaba con el audio para el intercambio de parlamentos, por lo que se sirvió de algunos títulos para aclarar las distintas situaciones o para evidenciar y dar a entender conversaciones importantes: declaraciones de amor, disgustos, pensamientos.


2- La música: Era el único sonido presente en las proyecciones de las películas. La música sonaba en directo y se la reconocía como parte esencial de las obras. Los cines de las ciudades pequeñas contaban por lo general con un pianista para acompañar las películas; los de las grandes, tenían organistas u orquestas completas.


3- La presencia de un narrador: Cuando la ocasión lo requería, las proyecciones tenían un narrador que relataba las acciones o describía las situaciones con voz en off.


4- El lenguaje corporal y la expresión facial: Los actores debían manejar artísticamente sus expresiones corporales para que el público comprendiera mejor lo que estaba representando en la pantalla.



5- La sobreactuación: La actuación exagerada era necesaria en películas de este tipo para enfatizar las acciones principales.



FILMACIONES EN ROLLOS DE NITRATO



El material utilizado para la grabación era el rollo de nitrato, elemento inestable, altamente inflamable y además frágil, por lo que requería de un cuidado extremado para preservarlo. En la era muda, se filmaron miles de películas, pero un número considerable de ellas, alrededor del 90% según algunos historiadores, no fueron conservadas correctamente, las grabaciones se convirtieron en polvo y se perdieron para siempre.